Paseo por Palacio Real y Catedral de la Almudena.

un ambiente de ensueño en las afueras de un centro comercial...
(Quiero irme a casita......)
Una descripción de mi vida y de la gente que rodea mi mundo, con quien me relaciono, con quien crezco como persona cada día más, y quien me recuerda, cuando más lo necesito, que nadie está solo en este mundo.

Ayer en la tarde se terminó el ciclo de Danza Consciente que hizo Verónica y al que asistí, con otro grupo de personas, durante seis semanas. Fue un final bonito, lleno de cierres, de despedidas, pero dentro de la quietud que se siente en el duelo, aliviando el dolor con un baile nacido desde lo más profundo del dolor, despacio, sentido, con abundancia de caricias, de abrazos sin abrazos, de compañía desde el alma, de despedida con la conciencia en el reencuentro, en la fuerza de una misma y de la otra persona. La música acompañaba y mecía. Creo que si añadimos a la fiesta de la luz la música, la que más nos guste, la que más emociones nos despierte, y nos dejamos llevar, nos llenamos de esa magia, como lo hacemos en el San Juan, conseguiremos que ese baile para nosotros mismos, sintiendo esa luz, confiando en ella, penetre en nuestro ser y nos haga sentir esa paz y ese calor que tanto bien nos hace. Más besos mimos y caricias.


Estimada Andrea:
He venido por encargo de Ana.
Intentó avisarme a tiempo de que no viniera,
pero yo ya estaba de camino, así que me arriesgué y decidí venir igual.
No sé si te gustaré como regalo,
pero intentaré hacerte sentir como una reina
llenarte de dulzura y de mimos,
darte todos los masajes que necesites
y arroparte en cada momento.
"La pequeña muerte"